domingo, marzo 26, 2017

¿Qué, ho?

Yo quiero abrir toda puerta y ventana, que entre el sol arrasando como las primaveras en los cerezos.

¿Qué crees que he de hacer cuando no dejas el más mínimo hueco libre?

Me sangra la cara de darme de frente a todos tus muros. El dolor da igual, pero la sangre me nubla la vista.

¿Qué harías tú?

Yo busco el sol. Los botes no se llenan con las ganas de hacer las cosas que planeamos y dejamos de lado.

O nos ponemos, o me dejas lamer las heridas.

Y sí, hay caminos difíciles. Y ninguno se recorre sin dar un sólo paso.

viernes, marzo 17, 2017

Trailers

Esos fugaces instantes que me puedes dar. Que solamente tú sabes dar. Destellos de todo lo que guardas. Son como breves adelantos de cómo quiero que sean mis días.

Con los reflejos de tu pelo haciéndome perder la cabeza.

Y cuando no estás cierro los ojos, y lo veo. Veo tus ojos mirando mis ojos mientras te acercas.

Pero nunca es para quedarte. Te vas, y me dejas mis ojos cegados por los destellos. Se ahogan a veces, te buscan.

Te ven en los tonos pajizos de los atardeceres de este invierno. En las gotitas de miel cayendo al café de la mañana.

Y quizás otro día vuelvas a darme un momento. Y tú metas otro guijarrito en el bote mientras sonríes y te dices para adentro y muy bajito que te estás enamorando.

domingo, febrero 19, 2017

Puede ir a mejor

Y quizás todo esto valga para bajarme del falso pedestal que me pusiste. No hay hombre más humano que yo, que las espinas que llevo clavadas en la frente no son de ninguna corona.

Nada puedo reprochar si al verme desnudo decides correr. O quizá sí una cosa: que con tanta distancia es mucho más difícil hacerte reír todos los días, a todas horas.

Y si sufro de ansiedad porque vuelvas a reír demiconmigo, no temas.
Porque si decides hacerlo, si apuestas por lo bonito, en mi frente habrá las mismas espinas. Pero tendré:

Esas sonrisas que regalas cuando vas a la playa; son enormes paraguas tornasolados que cubren espaldas.

Esa manera indecente de burlarte de mí, de sacarme de quicio, tan tuya que desnuda mi alma.

Cada beso ro(b)gado una y mil veces.
No sabe a victoria.
No hay guerra.
Tu beso es mi paz.

Puede ir a mejor. Hay un hombre colgado del punto y final de esta carta que se dejaría la piel por ello.

jueves, febrero 02, 2017

Hoy

Ayer, a estas horas, reías sin parar. Y yo encantado pero sin saber exáctamente que era lo que había hecho bien.

Ayer, a estas horas, hablabas. Y yo contigo. Sin parar nada más que el tiempo.

Ayer, a estas horas, devolvías mis pullas con otras más fuertes. Y te divertía.

Ayer, a estas horas, hacíamos planos, planes. Plenos.

Ayer, a estas horas, te brillaban los ojos y la sonrisa. Y me atraías.

Ayer, a estas horas, no te echaba de menos; no hacía falta escribirte, no cerraba los ojos sin los tuyos delante.

miércoles, diciembre 21, 2016

Metalenguaje

Él preguntaba. Mucho. Quería oír aquellas palabras.

Ella contestó de buena gana. Contestó cuando se reían juntos de la tele. Se lo dejó claro al dejarse caer a su lado. Despejó cualquier duda cuando escondió su cabeza en el cuello de él, provocando un leve terremoto que hizo temblar sus manos.

Todo lo que quería saber lo supo gracias al pequeño mordisco que ella le dio en el cuello antes de despedirse.

Fue una firma, una declaración a dentelladas, una bandera en la luna.

Quizá por eso desde entonces noto mucha menos gravedad, y casi floto.

Lo de su manera de besar haciendo estallar la piel como hace una tromba de agua sobre las aceras, me lo guardo.

viernes, diciembre 16, 2016

Amor

Que nadie os engañe. El mundo nunca será justo con las personas de buen corazón. Pero ¿qué otra manera tenemos de dormir tranquilos?

Nos basta con que el mundo sea un poco más bonito tras nuestro paso. Con inflamar un sólo corazón.

Esa huella dejada en una sola persona puede convertirse en el desencadenante batir de las alas de una mariposa que quizá antes de eso fue pequeño brote.

Y ya está, habremos cambiado el mundo con el amor. A quién le importará entonces si nos hicieron justicia.

Quizá sea que al final sí, Love is all you need, dadme un punto de amor y moveré el mundo.

Merece la pena intentarlo. Ama, y cambia el mundo.

jueves, diciembre 15, 2016

Machaques

A veces, por mucho que luches, las cosas te sobrepasan.

Y caen como fardos, uno detrás de otro. Sin respiro.

Y te preguntas si podrás aguantar.

Quizá no.

Pero no puedes hacer de ello un látigo con el que abrirte la espalda. Que la necesitas para muchos fardos que sí podrás llevar. Que si lo has dado todo, no hay más que hacer.

Y sin lágrimas. Ésas déjalas para las payasadas o para diluir el dulzor de las ñoñerías de un tipo que no parará de hacer el bobo hasta que le digas que sí. Y dudo que incluso entonces pare.