sábado, octubre 11, 2008

Mira por donde...

Así que esos tiparrones tan simpáticos acompañados de la chica un poco menudita con acento norteamericano resulta que... Bueno que fue un placer teneros en mi humildísima casa, todo el equipo (otra vez incansable, de fe ciega) procuró, como siempre, que entrara un desconocido y saliera un amigo sonriendo. O una amiga. Y gracias por, de entre todos los restaurantes y chigres de mi tierra, recomendar a los demás dos: Casa Fermín y mi propia casa. Espero una nueva visita, y esta vez sí te voy a reconocer, pillina.