Yo quiero abrir toda puerta y ventana, que entre el sol arrasando como las primaveras en los cerezos.
¿Qué crees que he de hacer cuando no dejas el más mínimo hueco libre?
Me sangra la cara de darme de frente a todos tus muros. El dolor da igual, pero la sangre me nubla la vista.
¿Qué harías tú?
Yo busco el sol. Los botes no se llenan con las ganas de hacer las cosas que planeamos y dejamos de lado.
O nos ponemos, o me dejas lamer las heridas.
Y sí, hay caminos difíciles. Y ninguno se recorre sin dar un sólo paso.
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