martes, octubre 16, 2012

Técnica


Unas gotas saludaban al otoño en el cristal de la ventana con un ritmo perezoso, otras se esforzaban por trepar desde el filtro de la cafetera. Y con ese café se enfrenta a un papel en blanco, con la impotencia que da la seguridad de nunca tener palabras con que llenar los huecos de un corazón enorme.

Encaró el reto con la mejor arma que le había robado de su arsenal, una sonrisa que da mordiscos salados demostrando una vez más que la grandeza es tan sencilla como un brillo en los ojos. No le volvió a importar no tener palabras que merezcan la historia, sólo se dejó guiar porque cada línea apuntara humildemente a la comisura de su boca. Porque las cosas sencillas, grandes, no necesitan ser explicadas. Basta con señalarlas, y ellas solas se revelan.

Y con ese olor a café las palabras formaban nubes, dibujaban sólo detalles sin la menor prisa pues no había miedo al olvido, lo llevaba todo debajo de la piel y por cada poro le salían las letras mientras no paraba de sonreír.

lunes, octubre 15, 2012

Pinceles


Hay huecos grandes, enormes como un silencio de redonda que a veces no se sabe cómo se van a llenar. Y esa sensación de vacío que todo el mundo conoce, de caminar como si a uno le hubieran atrapado el pecho entre un yunque y una verdad. No, no se sabe cómo y uno se preocupa de si será capaz, de siquiera si lo merece mientras le resulte extraño que un vacío pese tanto.

Ante esto hay gente gris que se deja caer, pero hay otra gente que contó con el pincel de una mano de pose simpático y que gracias a sus colores pudo aprender a llevar el peso del espacio vacío, igual que aprendió tantas otras cosas, gente corriente que se deslumbró con la luz y que no desea más que seguir viendo colores.

domingo, octubre 14, 2012

Muebles (2)

Que ya sería feliz con encontrar un armario que fuera la mitad del que tenía