miércoles, julio 11, 2018
CNA
Esa sonrisa, una cometa y un "sí, sí".
martes, abril 03, 2018
Coleccionistas
Hay sitios a los que nunca puedes volver. Son pasajeros, perecederos. Pero nunca nos pueden quitar los momentos. Como aquel con Sabina en los asientos de ese coche.
Sí, la vida es una sucesión de sitios. Pero también una colección de momentos.
Y ese fue de los grandes.
viernes, octubre 06, 2017
Sol
Me haces temblar. El pulso, la voz, mis decisiones. Todo se vuelve del revés, se para y tú mueves la mano.
No quise acercarme, por si molestaba. Apreté los dientes y resistí el mirar atrás, por si lloraba.
Qué bonito verte.
sábado, septiembre 09, 2017
Deseos
Hoy, y ya que es hoy, y como todos los días como hoy, voy a pedir un deseo:
Que encuentres a alguien que te quiera como tú me quisiste a mí.
miércoles, agosto 30, 2017
Bobi
Hubo una vez que perseguí un sueño. Sí, uno de los difíciles. Uno de esos por los que luchas aunque no sepas si lo lograrás. Porque lo que sabes de antemano que haciendo determinadas cosas vas a conseguir no son sueños. Son etapas. Las etapas no dan miedo. Los sueños sí, y es ahí donde se diferencia a valientes del resto.
Miedo a fallar, a que aún dándolo todo no sea suficiente. Porque esa es otra. Eso de con esfuerzo conseguirás todo lo que te propongas es una bonita frase para libros de autoayuda; pero luego está la realidad y menudas hostias da. No, a veces no basta. Y es injusto, y una mierda. Darlo todo y no lograrlo. Sí, eso pasa. Lo sé.
Hace mucho perseguí un sueño. Con fuerza, con ganas, con ilusión. Con miedo. Y seguí.
No lo logré.
Pero, ¿qué otra cosa podía hacer? Era mi sueño. Si no lo hubiera intentado con todo mi ser, me lo reprocharía toda la vida. No hay manera compatible de ser uno mismo y renegar de lo que soñamos. O sí: comprarse un traje gris. Porque el verdadero fracaso sería no intentarlo. Y, más que un fracaso, sería un suicidio.
jueves, agosto 10, 2017
Azul
Indiferencia a los "no puedo". Abrazos para los "no pude".
Ése es mi plan.
Que no falten las ganas sino que fallen las fuerzas, que las derrotas sean tras desfallecer; tras dejarse la piel, el alma y los huesos.
Nunca el corazón. De ahí, de tu parte más bonita nace tu voluntad (y tu bordería, y tu manera de abrazar, y tu todo tan tú). Que a partir del corazón podemos regenerar todo lo demás. Y seguir adelante.
Y que, hablando de abrazos, hubiera dejado correr la vida entera pegándote a mí en aquella noche de vestido azul.
lunes, julio 10, 2017
Debilidad
Hay más de un poder que tienes sobre mí. Uno de ellos es la capacidad para hacerme sonreír con cuatro palabras. Da igual que no hayamos hablado en días, que no supiera nada de ti. Llegas, hablamos (nos hace mucho bien hablarnos, nos nace, se nos da) y a los dos minutos estoy reconfortado. Y sueño, y vuelo, y veo tu pelo en el aire, y una playa, y jardines y voces de niños.
Y se me queda cara de tonto para todo el día.
Luego viene el silencio, pero ahí ya no hay sueños, ni pelo, ni salitre.