lunes, julio 10, 2017

Debilidad

Hay más de un poder que tienes sobre mí. Uno de ellos es la capacidad para hacerme sonreír con cuatro palabras. Da igual que no hayamos hablado en días, que no supiera nada de ti. Llegas, hablamos (nos hace mucho bien hablarnos, nos nace, se nos da) y a los dos minutos estoy reconfortado. Y sueño, y vuelo, y veo tu pelo en el aire, y una playa, y jardines y voces de niños.

Y se me queda cara de tonto para todo el día.

Luego viene el silencio, pero ahí ya no hay sueños, ni pelo, ni salitre.

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