Soñé que te despertaba mientras soñabas. Y, con el pelo revuelto, te girabas sobre la cama enfadada maldiciendo. El sol se reflejaba en tu pelo, yo te besaba para callarte. Y luego reías, me pegabas y reías prometiendo que si lo volvía a hacer...
Luego despertaba yo, y maldecía al hueco de al lado.
viernes, diciembre 09, 2016
ElDorado
miércoles, diciembre 07, 2016
Nopuedos
El riesgo es perderse a causa de dejar de encontrarse. Aplastar las ganas con la rutina, olvidar los quiero tras tantos nopuedo diarios. Roncar sin soñar es sólo perder baba.
Amar de palabra es morirse de ganas.
Querer a distancia tan sólo imaginar.
sábado, diciembre 03, 2016
Agobio
Que la única presión que quiero llegar a hacerte sentir algún día es la de mis dedos intentando deshacer esos rebeldes nuditos de tu espalda.
Que esto va de sonrisas, de charlas eternas y vino. De aire, de querer que me ganes discusiones.
De compartir, no de tensar.
Las ganas, a veces pierden. Y dudas. Pido clemencia.
Pistas
Quizá no haya nada tan sensible como las alas de una mariposa. O sí; tu cuello a mis caricias, mis ojos a tu azul, tu oído a mi susurro, mi hombro a tu sueño.
Indicios que gritan que detrás de la coraza hay un mundo, hermoso, en el que perderse. En el que quedarse a vivir.
No, no eres dura como parece de lejos. Eres mucho más que eso.
Y claro, se muere uno de ganas.
miércoles, noviembre 30, 2016
Hiperbreve
Quédate ahí, si quieres. Nadie ha dicho que sea obligatorio ser feliz.
martes, noviembre 29, 2016
Aire
Respira. Para el mundo un momento, va a seguir ahí cuando vuelvas. Y piensa. Y siente.
Toma aire. Dentro de ti está todo lo que necesitas saber. Abre las puertas.
Ventila ese corazón.
Busca el sol, grita, muerde. Baja la coraza y siente los rayos como caricias.
No eres tan fuerte. Pero no estás sola. Una sola camina más rápido. Dos caminan más lejos.
Y siente, cada cosa y persona que tengas cerca.
Porque a veces la mejor manera de coger impulso es parándose, y mirando alrededor.
viernes, noviembre 25, 2016
Suspiro
Quizá vaya a ser fugaz como una leve caricia en el cuello que va erizando la piel a su paso. Estrella, meteorito. Destello breve en un ojo hambriento, sorbo de copa de vino.
No es fácil dejar marchar si el abrazo dura más que las palabras de despedida.
Y quizá no haya más días; o puede que esta vez sea valiente, y vuelva rabiosa por morder.