Quizá vaya a ser fugaz como una leve caricia en el cuello que va erizando la piel a su paso. Estrella, meteorito. Destello breve en un ojo hambriento, sorbo de copa de vino.
No es fácil dejar marchar si el abrazo dura más que las palabras de despedida.
Y quizá no haya más días; o puede que esta vez sea valiente, y vuelva rabiosa por morder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario