Quédate ahí, si quieres. Nadie ha dicho que sea obligatorio ser feliz.
miércoles, noviembre 30, 2016
martes, noviembre 29, 2016
Aire
Respira. Para el mundo un momento, va a seguir ahí cuando vuelvas. Y piensa. Y siente.
Toma aire. Dentro de ti está todo lo que necesitas saber. Abre las puertas.
Ventila ese corazón.
Busca el sol, grita, muerde. Baja la coraza y siente los rayos como caricias.
No eres tan fuerte. Pero no estás sola. Una sola camina más rápido. Dos caminan más lejos.
Y siente, cada cosa y persona que tengas cerca.
Porque a veces la mejor manera de coger impulso es parándose, y mirando alrededor.
viernes, noviembre 25, 2016
Suspiro
Quizá vaya a ser fugaz como una leve caricia en el cuello que va erizando la piel a su paso. Estrella, meteorito. Destello breve en un ojo hambriento, sorbo de copa de vino.
No es fácil dejar marchar si el abrazo dura más que las palabras de despedida.
Y quizá no haya más días; o puede que esta vez sea valiente, y vuelva rabiosa por morder.
miércoles, noviembre 09, 2016
Lejos
Ella fue valiente porque tuvo miedo, y lo enfrentó.
Dudó muchas veces de sí misma pero siguió adelante.
Y no las tiene todas consigo, y no lo tiene todo hecho.
Pero ahí sigue.
Y él se siente orgulloso, y le manda aplausitos de WhatsApp, que no puede dar en directo. Y se siente realmente feliz por ella, aún cuando cada paso que da, cada avance que logra en su camino, él la ve desde mayor distancia. Y la apoya, y la anima a que se pierda en el horizonte.
viernes, noviembre 04, 2016
Tacto
Ilusos son los que creen en la magia de la imposición de manos; esa fé en que con el simple hecho de poner unas manos sobre un cuerpo enfermo, y dependiendo del grado de santidad de las manos, se puede llegar a curar una dolencia. Ciegos son quienes se empeñan en ver algo grande en ello.
Ignorantes que no saben que la magia está en conseguir lo contrario, que sea curado el cuerpo del que pone las manos en el del otro. Eso es magia, como la que sucedía cada vez que yo posaba mis manos en tu piel.
No había mal que no se fuera, ni día que no acabara en sonria si me dejabas buscar cada ruta de ese mapa del tesoro.
