domingo, septiembre 09, 2012

365 palabras


Nunca  tuvimos ese viaje a no ser en sueños, ni besos en la calle a no ser robados. Ni cenas con amigos a no ser disimulando, y a solas en días contados. Ni fines de semana sin tensión al caminar por ahí , ni rutas que salieran de mi barrio, ni fiestas de prao emborrachándonos. Ni  quedadas a no ser vestidos de paisano, ni bodas ni bautizos, ni conciertos, ni teatro a no ser amateur. Casi tenemos camping y se nos incendió.
No pudiste darme ni la cuarta parte de todo lo que me querías dar. No pudimos ser nosotros mismos cuando nos veíamos, nunca pudimos hacer planes a no ser de fuga.
Y me llama la atención que con eso nos sobraba para ser felices, y me sobra para recordarte en días como hoy.
Y me da qué pensar acerca de cómo habría sido todo de haber tenido una oportunidad.
Ahora me queda caminar con el dolor. Duele saber que ya no quieras susurrarme una canción, ni mover el hombro pidiendo clemencia,  ni apoyar la cabeza en mi pecho, que quizá hoy en día ya no firmarías ni la mitad de los papelitos de colores que me diste, ni quieras usar para mí el libro que me regalaste, que las tartas que haga serán individuales, que no me queda nada de ti salvo un recuerdo de que fuimos felices, y que nunca nadie conocerá entera la historia más bonita que hayamos visto. Aunque igual era eso, era demasiado bonito, era como para escribirla pero me la guardaré muy dentro, trataré con todo mi cariño que la memoria no rompa la historia en pedazos, en recuerdos sueltos inconexos. Dudo de que tu memoria se borre, va pareja a mí, forma parte de mi propia esencia como persona.
Así que buen viaje, tú sabes lo que quiero decir cuando digo la palabra siempre, tú  sabes lo que quiero decir cuando digo la palabra nunca.
Gracias por todo lo que me diste, por abrirme los ojos en tantas cosas, por enseñarme a abrir puertas aunque crea que volverán a cerrarse para siempre.

"Feliz" día nueve, sigo apoyándote. Sabes que, pase lo que pase, no te dejaré caer.

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