jueves, diciembre 06, 2012

Reversión

Hay alguna persona tan loca como para excavar en tierra yerma, no darse por rendida, hacer túneles que afianzaba con ilusión, galerías que se trazaban con imaginación y castilletes con sonrisas, llegando más abajo que nadie nunca hizo. Trabajaba día a día, de sol a sol e incluso noches enteras. Nadie de por allí sabía lo que hacía, daban por hecho que no sacaría mucho de aquello.

Hasta que decidió parar. Una tarde de verano anunció que sería el penúltimo día para aquellas excavaciones.

Pasó la noche, y el día señalado apareció por la bocamina con el diamante más grande jamás imaginado, y lo posó allí donde nadie se había atrevido a bajar. Y se fue con el mismo trote alegre con el que le vieron llegar por primera vez a esos parajes.

Gracias?

Alguien, de una manera muy sincera y bonita, me citó hace días en un agradecimiento inesperado del que me hago plenamente partícipe.

A mí, esas líneas me hablaban de lazos, de puentes, de hilos. Del tiempo pasando tan rápido que pasa de largo, y ahí seguimos. Reconozco que en esos mismos lugares que evocaban esas líneas conocí a una serie de personas que tengo por las mejores (por mucho) que conozco.

Algunas de esas se me han perdido en ese pulso al tiempo. Otras aletargan, otras tengo miedo que poco a poco vayan resbalando. Otras siguen ahí, y a veces nos sentamos a ver cómo ha pasado el tiempo por nuestras caras.

¡Y se atreven a darme las gracias! ¡Ay, si se valorara a una persona por quién tiene a su lado! Nunca he hecho nada que no fuera sencillo, si me gusta el reto de lo complicado es para volverlo fácil. Lo que pasa es que según con que gente realmente es todo muy sencillo.

Así que gracias, las justas. Prefiero un hola.


domingo, diciembre 02, 2012

Lo que hay


Hay muchas cosas que no soy, hay otras muchas que no se me dan y muy por encima hay innumerables cosas que no tengo. Pero lo que soy lo defiendo. Lo que se me da, me apasiona. Lo poco que tengo, lo cuido. Venga lo que venga.

viernes, noviembre 30, 2012

Silencios


Claro que habrá palabras que nunca te lleguen, como las que se me ahogan cuando te veo estirar la mano, o las que dicen lo que hay en esos silencios que me dejan cara de tonto. Hay también palabras que se disuelven en un té verde de envidia y las hay que navegan conmigo entre páginas prestadas.

Otras, las más de las veces, las grito por casa y yo creyendo que las canto para desgracia de mis vecinos, me acompañan y me las guardaré porque de nada serviría soltarlas a volar como si ellas también fueran mariposas.

Y está bien así, que nunca te regalé nubes, sólo sonrisas.

jueves, noviembre 29, 2012

Hibernación


Lo bueno del frío es tener con quién reírse de las nubes de vapor que mezcláis en el aire, de buscar el calor, del lado bueno de las noches largas. De esconderse en bares y resoplar al sentarse, del olor a azúcar y chocolate a media tarde.

Y si no, habrá que ser como los árboles; permanecer de pie ante la nevada y cuando lleguen los primeros vientos de la primavera sacudir las ramas, saludar al sol y volver a crecer.

domingo, noviembre 25, 2012

Perenne


Hay ocasiones en las que te encuentras con cosas que no admiten comparación, que son rotundas y que se explican por sí mismas. Por mucho que se intente establecer un baremo respecto a ellas, no encajan en ninguna escala, no son definibles con respecto a un modelo o una teoría. Se revelan por sí mismas y la certeza te llena de tranquilidad.

viernes, noviembre 23, 2012

Aportes

Y sea como fuere, todo lo que tocó quedó mejor de como se encontraba antes de que sus huellas lo rozaran, haciendo redundantes las preguntas que, a veces, surgen en esas situaciones.