sábado, diciembre 05, 2009
Mi otro nombre
Durante muchos años he estado construyendo día a día mi casa. A mano, con madera. Cortaba la leña, la transportaba y le daba la forma adecuada. Poco a poco la iba apilando con mucho esfuerzo, y sin ninguna pausa, con el placer que da a veces eso de trabajar con un objetivo. Hasta que un día me paré a observar mi trabajo, mi sudor de años. Y ví que, inconscientemente, no había construido una casa. Había construido una pira.
viernes, junio 26, 2009
jueves, junio 11, 2009
Euromillones
Nunca dudé cuando me decía a mí mismo
"volveré a verte algún día", cuando la arena del reloj
a los dos erosionara las aristas con el
pasar de los años. Fue un placer, quizá un comienzo
de más veces, ojalá, no lo sé, nada pido, todo depende de
tí.
lunes, junio 08, 2009
tic tac
...llamadas perdidas...
Menos mal que no fue nada.
sábado, mayo 09, 2009
De vez en cuando
La razón o el motivo para, de vez en cuando, rebelarme contra la institución gris que son tus normas es que, de vez en cuando, echo de menos al principio de amiga que fuiste. Mi rebelión no es más fuerte que los pelotazos de un niño contra un muro. No lo van a hacer caer. Pero ¿qué puedo hacer si mi arma es una pelota? Por lo menos con cada patada se me van las ganas de odiarte. Nunca pude.
De vez en cuando, y según qué días, al pegar la pelota en el muro cae algo de arenilla, que se acumula en la parte superior del quicio de la puerta de metal. De segunda mano de una cárcel cercana. Tiene una especie de rendija para la comida y por la que ahora aparece, de vez en cuando, un mensaje. Es entonces cuando dejo la pelota y me acerco a leer. En mi bolsillo tintinean las llaves. Pero no me valen para nada. No tengo fuerzas para darle vuelta. Además, de vez en cuando, me da por pensar que la cárcel es precisamente lo que hay al otro lado. Así que me giro y sigo dando patadas a la pelota. Hasta que caiga el muro. Hasta que no haya cárceles.
miércoles, abril 15, 2009
De animales
Acaso lo mejor de la semana santa no ha sido el fútbol, ni el arroz ni las algas, ni los tópicos de cámara, ni los quillo o los ejque. Ni Belarmino corrigiéndome las notas mientras digitaba para la gaita. Ni siquiera la tortilla.
Acaso ha sido susurrar una palabra y ver pasar en mi cabeza todo un documental de animales.
!Ñúuu!
sábado, marzo 21, 2009
Gelín el pirata
Ahora que de un tiempo a esta parte se me hacen todavía más largos los fines de semana, me duran mucho más los cafés.
Y en eso estaba cuando entró, mañanero, observando con el ojo bueno el qué, el dónde y el cómo de mi. Clac, la punta del bastón clac desgastado marcaba una clac cuenta atrás para el lanzamiento clac de una frase lapidaria más. Silencio. ¡Bue nas! ¿Qué, toman doelcho colate? Va yaho rasdea brir!
Y así podíamos seguir media mañana como todas las medias mañanas pero hoy le puse delante de las narices el monedero de cuero que le prometí. Después se le caía la baba como cuando entran las mellizas, pero antes de eso dejó como recuerdo impagable un glorioso fruncimiento de ceño de perfecto cascarrabias. Que por supuesto sólo pudo empujarme a la carcajada mientras él movía la mano de manera amenazante y repetía: ¡ Sí, ríte, ríte deun pobre vie jo! Pero sonreía.
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