sábado, octubre 11, 2008

Mira por donde...

Así que esos tiparrones tan simpáticos acompañados de la chica un poco menudita con acento norteamericano resulta que... Bueno que fue un placer teneros en mi humildísima casa, todo el equipo (otra vez incansable, de fe ciega) procuró, como siempre, que entrara un desconocido y saliera un amigo sonriendo. O una amiga. Y gracias por, de entre todos los restaurantes y chigres de mi tierra, recomendar a los demás dos: Casa Fermín y mi propia casa. Espero una nueva visita, y esta vez sí te voy a reconocer, pillina.

sábado, septiembre 27, 2008

Palabra malcumplida

Acabo de llegar a casina y, con un día entero de retraso, malcumplo la palabra.
Y ya que leí el correo aprovecho para agradecer (desde aquí mismo por si se me olvida de otra manera) la respuesta de NLC acerca de mis dudas y mis datos. Eres un sol.
Que conste que ayer iba a escribir, pero me dejé lo que quería subir en el chigre. Muchos sabéis que soy terriblemente despistado con esas cosas (eh, laboralina?).
Bueno que abrí una libretina por una hoja al azar y salió esto:
"El cigarrillo va marcando el tiempo a la manera de lo que es: el reloj de arena de nuestra época. Sobre todo para medir las esperas y los tiempos muertos. Y así el humo deja de subir y señala el final de una espera estéril. Mateo se levanta muy despacio y se dirige a casa con la esperanza de dormir algo, o de despertar del sueño.
Unos cinco minutos después de que Mateo se fuera, un labrador chocolate olisqueaba de manera insistente las maderas del banco de Merrion Square. Pero de Mateo sólo quedaba el olor."

sábado, julio 19, 2008

Una coincidencia es cuando...

Traes del mundo de las ideas al terrenal y con todo el cariño del mundo a una criatura que te proporciona muchas más alegrías que tristezas y de repente pierdes esa libretita negra donde existía y sólo te queda el recuerdo y el blog en el que has puesto sus apellidos por autor. Pero sucede que el mismo día que te preguntan por la mañana por el orígen de Grís Durán, te enteras por la tarde y de casualidad de que a unos kilómetros (y muchos más años) de distancia alguien muy apreciado ha usado el mismo nombre para traer otra criatura al mundo infinitamente más valiosa, y por la noche aparece por arte de magia la libretita en el bolso de una cazadora de cuero marrón. Y te quedas perplejo.
Porque una coincidencia es eso, que parezca que no pasa nada cuando en realidad es que las cosas se confabulan para pasar de repente, talmente parezca que en el limbo en el que viven las cosas antes de suceder es donde idean planes para hacer la vida más o menos graciosa. O quizá es sólo que quedan entre ellas y se dicen "nos vemos tal día" y tal día te quedas perplejo (que no perpléjico de ver un perplejismo).

martes, febrero 19, 2008

Del pincho

Gracias. A un equipo. Incansable, de fe ciega. Y a vosotros que lo habéis probado, que animábais, que creíais. Y a muchos más que están detrás del premio "Mejor pincho con sabor asturiano" del I concurso de pinchos y tapas de Asturias. Sguimos trabajando. Mil abrazos.

jueves, enero 03, 2008

A veces pienso que eres todo mi ideario. Y lo demás son medallas que colgamos en las reuniones de viejos amigos para hablar sobre batallas que nos quedan por ganar.
Que las palabras que nos llenan la boca en Navidad (esas fechas que tú no celebras) vuelan como mariposas que mueren en primaveras de nostalgia o veranos sin cometas por volar.
Que toda la paz que quiero no me la pueden traer reyes, ni me puede el gordobarbas regalar felicidad.
Sin tí.
Que soy solidario con el sofá que te echa de menos, y pido justicia para la ducha que no te besa. Que reciclo día a día tus recuerdos y que he dejado de fumar.
A medias.

sábado, noviembre 03, 2007

Nunca podrán

Los hay (escondidos, invisibles pero los hay) que piensan en nosotros como si fuéramos tallo de hierba verde o diente de león por los que la araña que es el tiempo ha tejido una red que nos une. Se me ocurrió por ella, la del gorro rojo de playa, que fue la que en su noche me habló al oído y a oscuras de hilos que se tejen invisibles, frágiles como promesas y fuertes como deseos. Ya no me habla al oído, bien sabes que no y que por otra parte me ha dejado aún y siempre a oscuras por lo que supongo que cumple conmigo por lo menos a medias.
Bueno el caso es que lo piensan, los malditos, con el espíritu del dominguero que aplasta, rasga y rompe todo lo que sus goretex pisan. Y lo piensan con el ánimo de un niño revuelto que se entretiene destrozando los hilos y riéndose de la implacable araña-tiempo. Creen ser como aquellos corredores de maratón que para llegar a la meta han de cortar a golpe de pecho la cinta que une los postes del portal de llegada, y apurando los últimos pasos de la carrera se ven a sí mismos siendo el corredor que empujado por la felicidad del éxito cercano consigue hasta dejar de renquear con sus caderas y alza el pecho en busca del beso de la cinta sin saber que no son corredores, que son moscas-quijote que se creen corredores y ven cintas de meta en vez de telarañas, y se dirigen extasiados y con deleite a una meta que no es meta sino fin que la araña-tiempo certifica mientras refuerza sus hilos eternos.