sábado, julio 19, 2008

Una coincidencia es cuando...

Traes del mundo de las ideas al terrenal y con todo el cariño del mundo a una criatura que te proporciona muchas más alegrías que tristezas y de repente pierdes esa libretita negra donde existía y sólo te queda el recuerdo y el blog en el que has puesto sus apellidos por autor. Pero sucede que el mismo día que te preguntan por la mañana por el orígen de Grís Durán, te enteras por la tarde y de casualidad de que a unos kilómetros (y muchos más años) de distancia alguien muy apreciado ha usado el mismo nombre para traer otra criatura al mundo infinitamente más valiosa, y por la noche aparece por arte de magia la libretita en el bolso de una cazadora de cuero marrón. Y te quedas perplejo.
Porque una coincidencia es eso, que parezca que no pasa nada cuando en realidad es que las cosas se confabulan para pasar de repente, talmente parezca que en el limbo en el que viven las cosas antes de suceder es donde idean planes para hacer la vida más o menos graciosa. O quizá es sólo que quedan entre ellas y se dicen "nos vemos tal día" y tal día te quedas perplejo (que no perpléjico de ver un perplejismo).

martes, febrero 19, 2008

Del pincho

Gracias. A un equipo. Incansable, de fe ciega. Y a vosotros que lo habéis probado, que animábais, que creíais. Y a muchos más que están detrás del premio "Mejor pincho con sabor asturiano" del I concurso de pinchos y tapas de Asturias. Sguimos trabajando. Mil abrazos.

jueves, enero 03, 2008

A veces pienso que eres todo mi ideario. Y lo demás son medallas que colgamos en las reuniones de viejos amigos para hablar sobre batallas que nos quedan por ganar.
Que las palabras que nos llenan la boca en Navidad (esas fechas que tú no celebras) vuelan como mariposas que mueren en primaveras de nostalgia o veranos sin cometas por volar.
Que toda la paz que quiero no me la pueden traer reyes, ni me puede el gordobarbas regalar felicidad.
Sin tí.
Que soy solidario con el sofá que te echa de menos, y pido justicia para la ducha que no te besa. Que reciclo día a día tus recuerdos y que he dejado de fumar.
A medias.

sábado, noviembre 03, 2007

Nunca podrán

Los hay (escondidos, invisibles pero los hay) que piensan en nosotros como si fuéramos tallo de hierba verde o diente de león por los que la araña que es el tiempo ha tejido una red que nos une. Se me ocurrió por ella, la del gorro rojo de playa, que fue la que en su noche me habló al oído y a oscuras de hilos que se tejen invisibles, frágiles como promesas y fuertes como deseos. Ya no me habla al oído, bien sabes que no y que por otra parte me ha dejado aún y siempre a oscuras por lo que supongo que cumple conmigo por lo menos a medias.
Bueno el caso es que lo piensan, los malditos, con el espíritu del dominguero que aplasta, rasga y rompe todo lo que sus goretex pisan. Y lo piensan con el ánimo de un niño revuelto que se entretiene destrozando los hilos y riéndose de la implacable araña-tiempo. Creen ser como aquellos corredores de maratón que para llegar a la meta han de cortar a golpe de pecho la cinta que une los postes del portal de llegada, y apurando los últimos pasos de la carrera se ven a sí mismos siendo el corredor que empujado por la felicidad del éxito cercano consigue hasta dejar de renquear con sus caderas y alza el pecho en busca del beso de la cinta sin saber que no son corredores, que son moscas-quijote que se creen corredores y ven cintas de meta en vez de telarañas, y se dirigen extasiados y con deleite a una meta que no es meta sino fin que la araña-tiempo certifica mientras refuerza sus hilos eternos.

Prueba

No tengo ni siquiera tiempo para poner en el texto en html toda la ventana en plan medio decente así que...pincha y como consejo creo que requiere volumen alto aunque no lo parezca.

lunes, octubre 08, 2007

De trebolgu




A algunas personas hay que agradecerles el esfuerzo y la ilusión que ponen en todo aquello que hacen y que posibilita que en una ciudad insonora se escuche a viva voz tanta magia como la que se subió este fin de semana en el festival de trebolgu, cita ya ineludible en mi calendario particular.

Otras personas no podemos hacer menos que apoyar como buenamente se puede, y aplaudir y animar para que quienes están ahí detrás (de todo eso) no desfallezcan. Y si encima te dan el lujazo de que después de ofrecerles una cena se improvise un craic al más puro estilo Matt Molloy's hasta que caiga la pintura del techo con Alain Pennec como protagonista, uno ya no sabe si ponerles un pedestal o seguir pidiendo bises. Por muchos años, gracias por vuestro tesón que demuestra que juntos, podemos.

Tontería # 73

Robé ese beso entero con ánimo por acabarlo nunca, mientras algunas lenguas mal intencionadas escupían razones contra amarnos.