sábado, noviembre 03, 2007

Nunca podrán

Los hay (escondidos, invisibles pero los hay) que piensan en nosotros como si fuéramos tallo de hierba verde o diente de león por los que la araña que es el tiempo ha tejido una red que nos une. Se me ocurrió por ella, la del gorro rojo de playa, que fue la que en su noche me habló al oído y a oscuras de hilos que se tejen invisibles, frágiles como promesas y fuertes como deseos. Ya no me habla al oído, bien sabes que no y que por otra parte me ha dejado aún y siempre a oscuras por lo que supongo que cumple conmigo por lo menos a medias.
Bueno el caso es que lo piensan, los malditos, con el espíritu del dominguero que aplasta, rasga y rompe todo lo que sus goretex pisan. Y lo piensan con el ánimo de un niño revuelto que se entretiene destrozando los hilos y riéndose de la implacable araña-tiempo. Creen ser como aquellos corredores de maratón que para llegar a la meta han de cortar a golpe de pecho la cinta que une los postes del portal de llegada, y apurando los últimos pasos de la carrera se ven a sí mismos siendo el corredor que empujado por la felicidad del éxito cercano consigue hasta dejar de renquear con sus caderas y alza el pecho en busca del beso de la cinta sin saber que no son corredores, que son moscas-quijote que se creen corredores y ven cintas de meta en vez de telarañas, y se dirigen extasiados y con deleite a una meta que no es meta sino fin que la araña-tiempo certifica mientras refuerza sus hilos eternos.

Prueba

No tengo ni siquiera tiempo para poner en el texto en html toda la ventana en plan medio decente así que...pincha y como consejo creo que requiere volumen alto aunque no lo parezca.

lunes, octubre 08, 2007

De trebolgu




A algunas personas hay que agradecerles el esfuerzo y la ilusión que ponen en todo aquello que hacen y que posibilita que en una ciudad insonora se escuche a viva voz tanta magia como la que se subió este fin de semana en el festival de trebolgu, cita ya ineludible en mi calendario particular.

Otras personas no podemos hacer menos que apoyar como buenamente se puede, y aplaudir y animar para que quienes están ahí detrás (de todo eso) no desfallezcan. Y si encima te dan el lujazo de que después de ofrecerles una cena se improvise un craic al más puro estilo Matt Molloy's hasta que caiga la pintura del techo con Alain Pennec como protagonista, uno ya no sabe si ponerles un pedestal o seguir pidiendo bises. Por muchos años, gracias por vuestro tesón que demuestra que juntos, podemos.

Tontería # 73

Robé ese beso entero con ánimo por acabarlo nunca, mientras algunas lenguas mal intencionadas escupían razones contra amarnos.

miércoles, octubre 03, 2007

Puzle

Solo. Solo como un sólo silencio en una partitura sin notas; blanca y desnuda. ¿Dónde está mi pedacito de suerte? Las oportunidades fluyeron como un chorro de agua entre las manos. Pero nunca llegué a encontrar un remanso donde tumbarme a escuchar la puesta de sol, y ahora no me llega el calor de los rayos, ni me acarician los brazos, ni se pierden por mi espalda ni mueren en mi boca. La sombra es fría porque es un acto de venganza de la desazón contra la esperanza. El golpe de estado calculado ha llevado tiempo, pero el tiempo es aliado de los espejos y dicen que de las verdades. Y como en un buen golpe de estado, el mandato lo ha alcanzado un dictador. Un sólo hombre solo. Y él mismo es el único súbdito, bienvenido al clímax de la independencia-eufemística-nolollamesoledad. Qué fácil es ser sólo uno mismo sin ni siquiera la circunstancia. En todo caso la lucha siempre fue en primera persona, entre el singular y el plural. ¿Por qué perdí, y qué es lo que perdí? Realmente, ¿Cómo sabes qué es lo que estás buscando exactamente si nunca lo has encontrado? Seguramente me lo habré cruzado miles de veces en los semáforos, o me habrá seguido durante tres calles para luego girar hacia aquella vieja librería de compra-venta, dejando mi espalda desguarnecida y con esa incomodidad en la nuca. Nunca volví la cabeza lo suficientemente rápido o quizá es que ni siquiera había nadie detrás. Sólo yo.

lunes, septiembre 17, 2007

Iba a titularlo crisis

Hasta que leí la entrada de MundoIconoclasta.
Coincidencias extrañas de la vida. Iba a hablar de esos momentos que se te echan encima en la vida cuando notas que algunos lazos se distienden ligeramente y tienes miedo a que la tendencia se acentúe.
Acaso una crisis no deba ser una ventana al vacío sino una puerta más abierta, y así como de pequeños tardamos en superar el miedo a dar la vuelta a la esquina no nos atrevemos ahora a atravesar puertas. A las dos grandes personas con las que he hablado últimamente de estas cosas por causas diferentes, ánimo.
Y un abrazo.

Algunas cosas buenas

En un fin de semana largo, como una de esas colas (cualquier cola) que tan poco me gustan.
En un fin de semana en el que habré dormido en total unas diez horas, en el que mi modesto negocio sigue entreteniéndome quince al día y casi no puedo escribir ni media me he dado el lujo y me han brindado la oportunidad de escuchar.
Fue lo mejor de estos días, por encima del punto que le dimos al cordero al horno, de esa chopa negra, de esa botella de Cyan. De gastar en la cadena "Until the end" o el disco "The magnificent defeat" o a Jaymay. Por encima incluso de los encuentros esperados de caras conocidas junto a desconocidas y sus inesperados desencuentros.
Por haber compartido esa mesa y escucharos, sólo puedo decir gracias.