viernes, julio 20, 2007
Realidad vs Deseo
No tengo
(fuerzas, ganas, ánimo, tiempo, espíritu, alma, corazón)
Para tí
Guárdame algo de rencor
en un vaso de caña
no negaré que yo
debo pagar la cuenta
de las culpas que me achaco
que yo hago que las pago
sin problema
mayor que
verte triste ver tus ojos
verde cielo y nubes negras
de borrasca
veraniega
Me prometí hacerte un poema. Ya ves que éste no es mi campo, tómalo como un regalo que no está a la altura (como el autor).
jueves, julio 19, 2007
En horas bajas
Aún hoy en día, y de vez en cuando (esas veces en las que todo parece hundirse) recurro a alguna de las canciones que llenaron mi infancia-adolescencia.
Años aquellos difíciles donde un crío humilde se sentía (y se sigue sintiendo) a gusto entre melenudos con sus pantalones elásticos, chupa vaquera sin mangas con parches del single "Wasted years" y poca pasta en el bolsillo.
Eran tiempos de bandas, de zonas en patios de colegios, de divertirse haciendo juegos de manos tanto con el yo-yó Master como con la "abanico" sacada a los palillos en las barracas de la calle Coronel Aranda. De peleas con rockers que caminaban a pequeños pasitos ridículos mientras que nosotros dábamos esas larguísimas (y ridículas) zancadas con sus movimientos de cabeza al compás.
En esos años, cuando todo iba mal (cosa frecuente en las edades en las que tienes contra tí al mundo entero) cogía mis cascos y paseaba mientras escuchaba a todo volumen "Carry On".
Aún hoy en día, y de vez en cuando, enchufo "Carry On" en la PDA, subo el volumen y comienzo a dar zancadas por la calle con el ceño fruncido.
Y me vuelven las ganas de luchar por todo.
Be my brother! Fight to stay alive!
lunes, julio 16, 2007
Diversos
He leído mucho últimamente (para el poco tiempo que el tiempo me permite).
Y me gustó, de entre muchas otras cosas, algún que otro poema sobre recuerdos de infancia en bolsas grises, sobre vasos de nocilla rotos. Sobre decirle a la vida las cosas a la cara. Sobre lo caras que son las cosas de la vida. Para mí, esa lectura guardará siempre momentos de deleite por cosas como:
"Porque es preciso que ardan llevo en bolsillo todas las canciones..."
Y los tiene mejores.
viernes, julio 06, 2007
Fiesta de prao v2.2

Volví a encontrarte y contigo volvieron aquellos olores -recuerdos-. Pero esta vez todos mezclados. La hierba olía a sidra, el humo del tabaco a pólvora. Casi no quedaba ni el ruido y mientras no sé si Victorio no sé si Lucchino se disfrazaba de camionero el filo de una espalda me quemaba las orejas. Se había acabado la actuación de los equilibristas, el mago de postín (de medio pelo) insistía en su función tratando de sacar el conejo de la chistera barata que brillaba por su ausencia. Y tú en Amsterdam, y yo alargando la mano para tocarte de lejos cuando el forzudo levantó los cien kilos mirando a los ojos lánguidos de la bailarina que palidecía por segundos entre sus propios humos. Y el payaso repartiendo sonrisas de oficio aunque le tiemblen las piernas al ver al león gruñendo suavemente de la que juguetea a zarpazos con su pequeño hombre-orquesta de hojalata. Y sigue la función, el espectáculo debe continuar...
jueves, junio 28, 2007
Preferencias
Preferiría besarte a escribirte.
Y te escribiría tantas cosas...
martes, junio 26, 2007
Que conste que no quería hablar del premio

Pero es que me vino una cosa a la cabeza y me hizo gracia.
Lo siento, pero me hizo gracia. Ya sé que no es políticamente correcto, pero de un tiempo a esta parte estoy ácido y negro (cáustico y oscuro). En definitiva, me vino a la cabeza la imagen de un famosillo cazaautógrafos un poco pesadín tentando la suerte y poniendo en peligro su vida abrazando a Bob Dylan por la cintura para sacarse una foto y pedir una firmita.
Ya véis, la duda que me quema a mí no es saber si va o no va a venir. Es saber si va o no va a aparecer el cazaautógrafos en sucesos. Tega cuidado que el perro muerde.
viernes, junio 01, 2007
Y
Y por culpa de esa promesa nos conocimos un año después de cuando nos encontramos por primera vez.
Y de entre todas las cosas que me preguntaste y no te contesté, esa era la más repetida. Y ahí lo tienes, por una de esas promesas estúpidas, tan estúpidas que no puedes ni contarlo por no traicionar a quien se la haces. Y da igual que maldiga la promesa porque no sirve de nada. Y el año siguiente fue un espejismo, una nube de verano, un chaparrón de sólo ida, un gorro de playa. Y sé que debería haber sido perjuro, en tu pelo. Y qué mal nos trató ahí la suerte, que me hizo ser leal a una amistad y perdí una vida. Y sé que me mirabas, que me observabas pero nunca adiviné el porqué. Y aunque parezca increíble oírmelo decir, quizá es que las cosas al final estén mejor así, tú en el pedestal que te hice al día siguiente de verte sentada en una silla y yo con este resquemor que me empuja a dejar constancia tecla a tecla de todas las veces que te echo de menos. Y creo que no me quedan más preguntas que responderte, si hay alguna nueva la respuesta en un sí. Y puedes quitar todas las ies griegas de principio de frase. Es que las tenía sin usar de todas las veces que la imaginé entre nuestros nombres.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)