Antes de que todo empiece a arder
y la nieve cubra la curva de tu espalda
abre la ventana, llena el pecho
con aire que sabe a la ceniza del camino
quemado a galope
Cierra los ojos y mira
que el que fui ha venido a verte
aún encadenada por tu sangre
aún rezando porque todo cambie
sin cambiar nada
Otra vez la muerte llega al alba
con olor a zumo de rutina
un pantalón chaqueta, una coleta
un hombre que bienquieres y no amas
en aquella cama
Y nunca llega el trueno,
sino otro mañana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario