Qué sería de mí, que lo mejor lo había perdido por el camino, se había escapado, ya no creía en ello. Seguía caminando pero no era lo mismo, hay una fuerza que se te va como gastando si no la alimentas.
O quizá es que lo mejor de uno se esconde hasta que vuelvas a creer, que sólo sale a la luz si aprendes a moverte como los girasoles. Como tú nunca dejaste de hacer. Como yo había olvidado.
Saber mirar al sol es lo mejor que me han devuelto nunca, y casi sin querer pero con todas las ganas, y casi sin hablar pero sobrando palabras. Si hay algo que supe aprovechar fue esa estela de estrella fugaz.
Gracias. Sigo siendo pequeño, pero sólo para cortos de vista.
viernes, enero 25, 2013
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