Cuando todo lo bueno de mí está en Madrid, cuando lo peor que me pasa es no pasarme nada.
Cuando entre escombros busco un corazón infeliz, cuando en un vertedero aposento mi alma. Cuando las horas alargan de tarde las sombras, cuando todas las frases me saben a bis.
Cuando ya no respondo mis propias llamadas, cuando ya nada puede hacerme reír.
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