jueves, diciembre 15, 2011

Salud! (O de cómo hacer de una buena intención un mal brindis)

Ya que son las fechas, brindemos. Y que, por una vez, no nos sirva para intentar olvidar. Brindemos para recordar a quienes ya no están, brindemos por la felicidad que nos dieron y brindemos porque conseguirla está en nuestra mano.
Brindemos por el camino ya andado, el de por andar y el equivocado, brindemos por la etapa sin pensar en la meta, por una sonrisa de los que tenemos cerca, brindemos a la  par por la cal y por la arena.
Brindemos porque de hiel a miel hay sólo una letra, porque la luna maquille nuestras ojeras, porque a tu piel esa miel me abra la puerta, por volvernos más tontos en primavera.
Brindemos siquiera por juntar los vasos, por vernos las caras una vez al año, por saber de tus pasos y encontrarme tus ojos. Brindemos, si acaso, con gorros teñidos de rojo, porque los fracasos no tapen los logros.
Brindemos por lo que queda, por ser largo, por la espera sin letargo del que ya no desespera, porque sabe que lo amargo no es amargo sino dulce, cuando a solas se recrea en pensar que lo que espera son sus días a tu lado.