Hoy (para el reloj ayer) tuve la suerte de cocinar al lado de mi tío. Y repasar algunos puntos que tenía poco claros. Pero qué gusto daba ver la olla a fuego muy lento! La diferencia que aportan unas manzanas añadidas antes de rehogar y esas pasas a punto de terminar la cocción: ese punto dulce que es el traje meloso perfecto para una carne que queda suelta, tierna y jugosa. Para mí no es un contrapunto de sabores. Es una alianza.
Pero qué bien me lo pasé!
Gracias
domingo, febrero 08, 2009
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